La misteriosa muerte de Diesel

Tranquilos, fans de “A Todo Gas” o “Riddick”, no me refiero a la muerte del actor californiano, sino del inventor del motor diésel, que falleció en extrañas circunstancias en septiembre de 1913.

Rudolf Diesel, inventor del motor que lleva su nombre, estaba a bordo del Dresden, un buque que unía Amberes en Bélgica y el puerto de Harwich, 130 kilómetros al noreste de Londres. La noche del 29 de septiembre, tras la cena, el hombre, se despidió de sus colaboradores, y tras dar instrucciones de que le despertaran a las 06h15, se fue hacia su cabina… y apareció muerto diez días después en el Mar del Norte. Al encontrar su cadáver, el estado de putrefacción era tal que el patrón del Coertsen, un barco holandés que le encontró, se negó a que lo subieran a bordo. Fue arrojado nuevamente al mar, no sin antes recoger una serie de objetos personales (pastillas, cartera, cuchillo, gafas) que llevaba encima el alemán fallecido y permitieron identificarle posteriormente.

¿Pero qué le pasó a Rudolf Diesel?

A día de hoy, todavía se desconocen las causas de su muerte. Se sabe que Rudolf sufría muy a menudo de migrañas y una de las hipótesis de su muerte es que, por culpa de un fuerte dolor de cabeza, perdió el conocimiento y cayó al agua.

Otra teoría es que Diesel se suicidó. En efecto, los motores diésel en un primer momento no eran nada fiables y el inventor tuvo que reembolsar a muchos de los que le compraron uno por que estos se rompían con facilidad. Así, Diesel llegó a acumular más deudas que ganancias y podría haberse suicidado.

Pero se baraja otra hipótesis, y es la del asesinato. Se sabe que Diesel iba a Reino Unido para encontrarse con industriales ingleses con el fin de vender motores allí. Sin embargo, en 1913, las relaciones diplomáticas entre Inglaterra y Alemania son muy tensas (en 1914 estallaría la Gran Guerra) y algunos “amantes” de las teorías del complot apuntan hacia un asesinato del ingeniero por el complejo industrial-militar alemán.

Pero las tres teorías se enfrentan a tres argumentos que rechazan a cada una de ellas:

Así pues, 114 años después, la muerte de Diesel sigue siendo todo un misterio. Pero lo que está claro, es que su invento sí revolucionó el mundo, y si os preguntan en el Trivial “¿Cómo murió Diesel?, siempre podréis contestar “En extrañas circunstancias” y llevaros otro quesito.